browsing category: Escritura

Escritura

Como soy. Luz y sombra. Sentimientos.

Soy obsesivo, soy posesivo, soy impaciente y a veces hasta confuso. A veces ni yo me entiendo, a veces quisiera salir gritando y a veces quisiera sentarme a escribir.
No siempre soy el más seguro, me cuesta plasmar mis ideas, sé que tal vez soy molesto y muchas veces intenso
Soy miedoso, soy sentimental, soy dominador y soy intolerante.
Desesperado, soy desesperante, soy cíclico y soy muy arriesgado.
A veces un hombre tratando de regresar a la felicidad, soy un niño tratando de buscar aquella paz, soy una persona capaz de llorar, pero también soy capaz de reír.

Como soy

Tal vez no te has dado cuenta, el tiempo no es un punto de referencia, ni tampoco la distancia hace un alto de mi vida.
Hay muchas cosas que te admiro, y otras tantas que te reprocho. A veces un “Te extraño” afecta tanto como la respuesta que sigue.
Cuando me atrevo a hablar, no sé qué decir, y cuando no quiero hablar, aquellas palabras pasan perfectas en mi mente.
El olor de tu cabello en mi hombro encuentran esa paz, ese deseo de que no corra el tiempo y quedarme ahí viéndote en silencio.
Quisiera mostrarme como soy, pero la sinceridad hace que las personas huyan, que nos den motivos para correr.
No te esperaba, esa es la razón, lo más fácil es correr, aunque no pretende hacerlo, a veces lo quisiera.
5 veces, desvelos involuntarios.
Soy franco, a veces más de lo que debería, pero pretendo mostrar un lado más sincero.
Calcular a base de como soy, es la parte más difícil de mi ser.
Apoyo, idea, felicidad y realidad.

Luz y sombra

Mostrando la cara del lado oscuro, pertenezco a una generación que todavía decía lo que sentía
Amor, luz y sonido
Soy todo, y soy nada.
Porque sin lo amargo lo dulce no es tan dulce
soy como soy.
Seguir leyendo
Escritura

Lo fácil de escribir y lo difícil de expresar

Lo fácil de escribir es que todo puede ser plasmado. Lo difícil de escribir es que no logras nunca aterrizar las ideas que como el sonido, pasa tan rápido en tu mente que no logras aclarar cuáles son las mejores ideas y cuales no.

No pretendo que me creas, porque ni yo mismo lo hago. Soy inmaduro, soy soñador, soy diferente a lo demás y se que perfectamente no soy lo que pretendías buscar.

Lo irreal de escribir

Nunca seré aquella persona con ideas claras, que busca la estabilidad, que busca la armonía y que siempre trata de encontrar la melodía perfecta. No puedo ni quiero ser así. He peleado mucho tratando de ingresar en mi mente la idea de una vida normal, lo cierto es que no lo soy, y me ha costado mucho entender que nunca lo seré. Ya no me imagino despertando temprano para ir a trabajar, poniéndome aquel traje solo para parecer formal, para ser una persona igual que lo demás. No juzgo a quien lo hace, y a veces hasta los admiro, pero lo cierto es que abrí esa vida de mi mente y he dejado entrar por lo que me hace feliz.

Conmigo las personas no se miden por el tiempo de conocerlas. Ha llegado a mi vida gente que con solo platicar con ellas te llega a cambiar la mente. O aquellas en que pasan años en tu vida, y al final sientes que no te dejaron nada.

No pretendo que me entiendas, créeme que ni yo mismo lo hago. No sirve de nada decirte cómo soy, qué quiero y que busco. Entendí con tu respuesta que es mejor callar, que vieras lo q use soy, que vieras qué quiero y qué busco y entonces lo comprendas.

Una mezcla de sentimientos y emociones

Soy enojón, explosivo, orgulloso y muy poco tolerante. Conmigo la paciencia no se da, no busco todo rápido, pero tampoco pretendo perder dinero sabiendo que no llegaré a ningún lado. Duermo mucho aunque desee dormir poco. Gano adeptos y pierdo momentos. Siempre trato de pensar en el futuro, y el desconectarme de él es casi imposible.

Pero viendo del otro lado de la moneda puedo ser muy estable, no me gustan las peleas, y tampoco me gusta que me juzguen. Soy muy sentimental, entregado, apasionado y aventurero. No existe en mi vida solo blanco y negro, y mis tonalidades son en colores neón. Me encanta la gente que brilla, que sonríe. Que no le importa meterse a una fuente, y que puede reír o llorar sin pena alguna. Amo los mensajes diciendo un “Te extraño” y amo esas llamadas en la noche solo para escuchar la voz.

Puedo ser muy adolescente, sé que estoy enamorado del amor, y ese complemento es difícil de romper. Durante mucho tiempo he buscado aquella persona que no quiera cortar mis alas. Que entienda la pasión de mi vida. Y que no quiero dejar pasar el tiempo sin alcanzar mis metas.

Seguir leyendo
Escritura

Los amores ensucian y nunca enseñan a limpiar

Los amores ensucian…
Título duro para empezar esta entrada. Y sé que podrá ser que me lluevan críticas por esto, pero antes que me insultes, me dejes de seguir o te vayas encima, déjame explicar por qué lo puse ese modo.

Los amores ensucian y nunca enseñan a limpiar

Llamémosle “persona X” por identificar (realmente no importa si es hombre o mujer, a todos nos pasa lo mismo). Dicha persona X empieza una relación y cada vez se enamora más y más. Conforme pasa el tiempo esa persona empieza con problemas con su pareja. Y no, no me refiero a relaciones tóxicas, simplemente problemas. Pueden ser casuales o pueden ser problemas fuertes, y cada problema es una pequeña o gran mancha de lodo en su alma. Hay persona que viven 50 años con su pareja sin tener grandes problemas y con el tiempo dichas manchas pasan desapercibidas, y eso sería lo idean en todos los casos.
Sin embargo, he conocido mucha gente, y más en estos tiempos que ya no es casual casarte con tu novio de la secundaria o preparatoria o casarte. Hoy en día tenemos muchas parejas. Y cada vez nos casamos más grandes (amén y afortunadamente pasa eso). Como había dicho, conozco muchas personas que terminan una relación relativamente larga (digamos que al menos de año y medio). Pero al poco tiempo se ven nuevamente enamorados, duran otro tanto y truenan, y así sucesivamente. Y al final hay tenido una media de 5 o 6 parejas en 10 años, y muchas veces dicen “por qué no me duran las relaciones, por qué no puedo encontrar a “LA PAREJA”.

Los amores nunca limpian

Yo creo esta teoría y varias veces lo he comprobado:
Como dije en un inicio, conforme tienen parejas y empiezan los problemas se van enlodando. Al final uno termina una relación enlodado. Y no da tiempo de limpiarse cuando vuelves a empezar, y de nuevo… Problemas, enlodadas y vas uniendo capa sobre capa sobre capa, y después de 10 años te ves sufriendo y reclamándole a la pareja algo que inconscientemente te hizo la pareja de hace 10 años. Si la primera persona te engañó, sigues como novio(a) paranoico(a) pensando en que la décima pareja te engañará. Y, ¿Por qué? Porque sigues con esa mancha de lodo en tu alma.
Creo que cuando las cosas no van bien sentimentalmente es necesario darte un espacio, inclusive un paso atrás para ver por qué está pasando eso, estar solo un rato. No, no digo que no salgas, solo que trates de no involucrarte sentimentalmente y verifica cómo está tu alma. ¿Realmente lograste sanarte y lograste perdonar, liberar y cerrar el ciclo?

Necesitas hacerlo solo

A eso me refiero en el título. los amores ensucian y no enseñan a limpiar. Eso necesitas hacerlo tú solo. Y entonces si, poco a poco, paso a paso, poder ir despegando las manchas de lodo que has tenido. Y que una sobre otra se van juntando hasta que llevas una gran losa en tu vida, y las personas en tu vida tienen que pagar por algo que ellos nunca hicieron.
Suelta, libera, y entonces si, ve adelante. No digo que con cada relación que no funcione tengas que esperarte mucho tiempo. Solo digo que tú mismo sabrás cuando ya estás listo o lista. Y volver a dar un paso adelante y decir “ahora si, yo quiero y puedo con una nueva relación”.
Seguir leyendo
Escritura

Y sabes algo… Texto muy personal

Por si no lo sabías, y por si tenías las dudas, a veces no aclaramos a tiempo las cosas, por eso mismo; Y sabes algo…

En resumen, quiero llamarte y proponer un cambio,

aclarar las cosas y que amanezcas sobre mi pecho

y yo sin sed,

amándote sin remedio.

Y sabes algo

Quiero dejar el modo automático. Quiero quitar el freno de mano y dejarme ir. Pero sabiendo que tú harás lo mismo.  Que sentirás, que vivirás, y que te arriesgarás. Y hacer un salto de fe también es cuestión de saber que te pueden lastimar. Porque pueden volverte a destrozar, pero creyendo que esta vez es la buena. Creyendo que esta vez todo saldrá bien, y que poco a dejarás todo atrás.
Cierto, mis últimas experiencias no salieron bien, igual que las tuyas, estamos en igualdad de circunstancias, aunque si pusiera algo a tu favor es que tú te abriste, tú ya mostraste tu dolor, y te atreviste a gritarme algo que hace hace mucho no escuchaba, pero aunque quiero pensar que fue el momento adecuado, se que no fue así, se que fue mezcla de muchas cosas.
Es cierto, lo más bonito de una relación es empezando, conocer las manías, los gustos, hasta donde jala la cuerda y aprender a no hacerlo, saber que no te gustan los lácteos y ni ofrecértelos, saber también que te aventarás a muchas cosas, también empezar a conocer tus límites.
saber qué es lo que quieres y qué no (s0lo esperando que yo esté en lo primero), y saber que tus movimientos van con los míos.

Y sabes algo…

Quisiera empezar con un simple mensaje de texto. “Te extraño”, Quisiera que empezaras a buscarme, a decirme “quiero verte, quiero estar contigo” o con un simple “¿Quieres hacer algo?”.
Empezamos muy raro, sin embargo no puedo ni quiero quitarme esa imagen de mi mente… O bueno, ni siquiera se si empezamos ya. Esa es la pregunta más fuerte que ronda mi cabeza.
¿Te he dicho que no me gusta estar desconcertado? No me gusta el desconcierto, prefiero saber algo aunque sea malo, a algo genial, aunque me hayan dado pistas.
Además te he dicho que soy muy ansioso? Y si seguimos en la lista, puedo sacar mil y un cosas. Soy ansioso, depresivo, cero paciente, congruente, muy directo, muy meloso, muy cariñoso, muy directo, posesivo, cero celoso, pero creo ser también entendible. Cierto que reacciono a veces de modo muy impredecible, que a veces ni las personas que amo entienden mi modo de pensar, pero créeme que aunque parezca que soy un nido de sentimientos en sentido contrario, a veces solo quiero escuchar que empezamos con el pie derecho.

A veces cuesta entender qué quieres

Y sabes qué, esta vez quisiera que mostráramos un poco más de apertura, o tal vez no, mostrarnos sin que los demás lo vean, pero que al mismo tiempo que sepan que esta vez mi sonrisa si es tuya, contradicción absoluta, gritarlo a los 4 vientos pero mostrarnos cautelosos.
Esto de madurar y empezar a aprender a no mostrarte a la primera de cambios no está bien, porque no soy así, aunque me he hecho, aunque me encanta romper las reglas, me cuesta mucho cuando no se trata de alguien, y de alguien a quien se brincó el protocolo y entró de lleno en mi mente. No, no creas que está mal, para nada lo está, solo a veces cuesta, y cuesta entender que quieres que esté ahí, que no se vaya, aún sabiendo que desafían las leyes.
Y sabes algo, amé verte llorar. No es algo que quiera a menudo, pero lo amé. Porque aunque una de las cosas que más me encantaron de ti fue tu fuerza, tu carácter, tu determinación. Pero también fue que puedes quebrarte. Y eso me mostró que no quiero que lo hagas por mí. Y que si un día veo una lágrima, que sea por felicidad,
Me gusta determinar mi futuro, me gusta ponerme metas a largo plazo, me gusta y es algo que no puedo evitar, aunque a veces es mejor dejar que vaya un paso a la vez.

Un paso a la vez

Curioso… Un paso a la vez, se que es más glorioso, se siente mejor y se afianza mejor, aunque quisiera que eso se le explicara a mi mente y a mi corazón, dejarse ir, quitando el freno de mano, pero sabiendo que no terminarás estrellado en una pared pensando “Por qué lo hice de nuevo”.
Y si me preguntas (sabiendo que no lo harás), solo prometo dar todo, pero queriendo que tú misma lo des. ¿Es una promesa? No, es un pacto, es un acto de lealtad y es una decisión que yo mismo hice.
Y sabes algo… Esta vez voy con todo, sin piloto automático y sin freno, a ver que pasa…
Seguir leyendo
Escritura

Como pasa el tiempo es una pasión

Ver como pasa el tiempo es una de mis pasiones. Del ver nacer y morir una hoja. Y del cambio de las estaciones en las ciudades. A muchas personas les aterra verse al espejo y ver transcurrir todo ese tiempo. Supongo que por eso muchos cirujanos plásticos son tan endemoniadamente ricos. Y aquellos que no lo son, se hacen pasar por algunos.
Cuando voy en un avión, siempre he preferido ventana. Dudo que se un trauma de la infancia. A pesar de que mis papás siempre me cedían ese lado del asiento, también es cierto que mis hermanas me consentían mucho y también dejaban que yo estuviera en el extremo. Lo cierto es qué cuando voy sentado en la ventana, veo como pasa el tiempo. Veo los cambios de luces, de nubes, e inclusive de paisajes. Es maravilloso ver cómo un lago se aleja ante tus ojos, y cómo nace una montaña.

Como pasa el tiempo

Algo contrario me pasa en el pasillo. Me desespera voltear y ver siempre lo mismo. Es maravilloso ver gente dormida, pero al pasar los minutos, siempre ver la misma gente dormida desespera, y más cuando no puedes dormirte. Maldita maldición, siempre esperando ver pasar los minutos, y siempre ver que los segundos corren detrás… Analogía extraña del consejo de Alicia.
Pamela siempre dice que el pasillo te da la libertad de la decisión. “Es tan maravilloso no pedir permiso para poder caminar, ir al baño, agarrar algo o simplemente estirarte”. Como contradecirla. Es cambiar un hecho por el otro. Y no, no es cambiar el tiempo por la libertad, porque el tiempo siempre es libertad. Más bien yo pondría la analogía como el cambiar las vistas por la comodidad. El estar durmiendo en una casa de campaña, con una vista increíble a orilla de un hermosos lago, no siempre es cómodo, pero siempre es placentero. Por otro lado, dormir en una cama King, con sábanas egipcias, una colcha de pluma de ganso, encerrado en una recámara con no más de 4 paredes podrá ser muy cómodo, pero jamás será una experiencia placentera.

Del lado de la ventana

Lo sé, tal vez exagero en los ejemplos, pero así lo veo, mis vistas jamás las cambiaría por una comodidad. Muchas personas me critican por preferir un hotel muy barato, o inclusive un hostal, antes que un hotel de 5 estrellas con todo incluido, pero tú nunca te pierdes, tú te pierdes todo alrededor, y es como estar en una grandiosa cama King Size, donde te pueden traer lo que tú desees, pero encerrado en 4 paredes.
Hablando de perderme, amo esa sensación de estar perdido en una ciudad, en un pueblo o en un bosque, sin saber qué puedo encontrarme, pero sabiendo internamente que por más perdido que esté, siempre sabré cómo llegar al final del camino.
Ocupo mucho los puntos suspensivos, siempre dejan una incógnita del tiempo que pasa. No sabes si es un minuto, si es una hora o si es una eternidad. Tal vez por eso prefiero la ventana. Cuando entra un halo de luz y me sorprende con el cambio de visibilidad me hace darme cuenta que el tiempo pasa. Y que para nada es un desperdicio. Tan solo el correr de los minutos es un elogio al tiempo, un elogio a la vida y un elogio a la eternidad
Seguir leyendo
Escritura

El miedo de viajar solo siempre estará presente

El miedo de viajar solo siempre está presente y hay que saber lidiarlo.
Viajar como mochilero no siempre es cómodo. No siempre es gratificante y muchas veces se vuelve pesado. A veces hay que soportar grandes caminatas con mucho peso bajo tus hombros. A pleno rayo de sol, con hambre y con ganas de mandar todo al carajo.
Extrañas a tu familia, la comodidad y la tranquilidad. Sin embargo también es excitante. Te hace ver mundos desconocidos, personas únicas y charlas inspiradoras. Aún el miedo de viajar solo te hace sentirte libre.

El miedo de viajar solo

Este modo de vida poco a poco me envuelve más, me hace darme cuenta que nací para hacer esto, romper mis miedos, cambiar mi molde y modificar mi destino.
Muchos no lo entiendes, no lo entenderán y no lo aceptarán, pero lo respetan, y eso para mí es tranquilidad. De muchas personas no quiero escuchar palabras, pero de otras personas como mi familia, mi verdadera familia, mis amigos, mis hermanos de sangre y mis hermanos de vida, a ellos si los escucho, y se que conocen el verdadero trasfondo de esto. No soy normal, y hace mucho dejé de aparentarlo. Soy alguien que el viento me llena de vida, que la soledad me impacta en la cara, pero también hace que saque mi verdadero código de vida.

Viajar no siempre es lindo…

Estos últimos dos días han sido difíciles. Tal vez porque por primera vez he encontrado una soledad inmensa, he sacado mis energías que están en los poros de mi piel. He querido llorar, y no soy una persona que frena las lágrimas, sin embargo, quiero que se junten, que aprieten mi piel, que hagan crecer mi corazón, para que todas, una a una, puedan caer como hojas en otoño, sin parar, sin quererlas parar y sin motivos para frenarlas. Estas lágrimas con sentimientos que lleno años callando, frenando y y guardando en mi ser. Esta vez quiero soltarlas, liberarlas y por fin poder cerrar ese ciclo que tanto me ha dañado.
Sé que el el miedo de viajar solo y lo que me espera no será fácil. Llevo apenas 5 días de 25 que pretendo recorrer. Ahora me enfrentaré a otro miedo más. Una vez que logre sacar todo, qué me depara, qué me espera y qué conlleva a esto. ¿Una felicidad eterna? No, no creo en los cuentos de hadas, esta vez aprovecharé para cerrar las cicatrices, dejarlas como recuerdo de lo que no debo hacer, de lo que jamás recuperaré ni pretendo hacerlo.

Aprendes durante los viajes

Durante 2 años nadie entró en mi vida, creí que podía volver a tener algo puro, sincero y sobre todo, perdurable. Poco me duró el gusto, una persona que tenía afinidades, una persona que comprendía mi modo de vida, y yo el suyo, una persona que me respetaba y me animaba. El idioma no fue una barrera, la distancia si lo fue. Pensamos que algo se iba a dar, y al final, me quedé como empecé, con un nudo en la garganta y con una tremenda sensación de derrota sin haber empezado. y como todo, lo guardé, por si en algún momento, lograba despertarlo. Ciclo sin fin.
Justo cuando empecé a planear este viaje llegó la segunda, algo no creíble, algo no pensado y algo no esperado. Cierto, no eran las mismas afinidades, pero era la distancia, era la persona, era la comunicación y era todo. A veces quiero pensar que no fue el tiempo, a veces quiero entender que no estábamos en sintonía, sigo sin creer que fuimos nosotros, o más claramente, que fui yo, pero no se pudo, no quizo y no lo aceptó. Esta vez luché solo, creyendo que podía sostener el peso, y así sin más, cargando por dos, con un simple movimiento, lo tiró y no dejó cargarlo. Poniendo freno de mano. Como dice un poema de Mario Benedetti… “Y despacio, sin que el aire nocturno lo advirtiera, ahí nomás lo dejaste, a solas con su suerte, que no es mucha”.

Nunca buscar pisadas ajenas

A veces las lágrimas pesan más que los recuerdos. A veces las lágrimas demuestran algo que ni con la voz logras demostrar. Se que nosotros debemos forjar nuestro camino, nunca buscar pisadas ajenas, sino comprar para qué estamos hechos. Este es tal vez el texto más fácil y más nostálgico que he escrito. Me duele pero empieza a demostrarme que el sentimiento más puro es aquel que sale solo, sin frenarlo, sin pretender falsas ataduras ni falsas promesas.
Quiero dejar de prometer sentimientos que se que no vienen a nada. Que en vez de maravillarme, solo han hecho  piedras en el corazón. Mencionar solo con la voz lo que el corazón sabe. Que nada es eterno, que todo es pasajero, y que solo se queda el tiempo exacto. Por más que quieras alargar las palabras, después de un tiempo se terminan rompiendo.
Cierra los ojos, piensa, siente y actúa, no hay nada más que hacer. Deja a un lado el miedo de viajar solo y vive tu vida, deja que los demás entren y nunca lo hagas con miedo. Que si de amor te mueres, al menos habrás vivido.
Seguir leyendo
Escritura

Cambiar por amor propio y por orgullo

Es cierto que las personas buscamos cambiar por amor propio y nunca estamos conformes. Modificar o buscar nuevas opciones.
Yo toda la vida he dejado atrás muchas cosas por buscar la tranquilidad, la felicidad y la oportunidad, pero a veces siento que busco tanto en encontrarlo, que termino dejándolo del lado. Al final no queda otra que cambiar por amor propio.
Es cierto que los cambios si no son totales no sirven. Mucha gente ha podido cambiar por amor propio ciertos aspectos en un modo tranquilo, pero por lo menos en mí no funcionan. Me da miedo agarrar completamente esta vida, a pesar de que lo deseo.
Durante el día de hoy he estado tan nervioso pensando en qué pesará que no me había dado cuenta que todo ha salido bien. Es cierto que no vengo con el dinero del mundo, pero creo firmemente que si me administro, podré salir sin problemas, por eso aquí empezaré viendo qué puedo desarrollar bien y qué puedo mejorar.

Cambiar por amor propio

1.- Quiero aprender a administrarme, a darme cuenta qué puedo comprar y qué no. Qué me sirve y qué no, y poder comprar sin miedo.
2.- Quiero llorar. Llorar de felicidad, de alegría, de tristeza y de nostalgia. Se que desde hace mucho he dejado guardadas esas lágrimas que necesitan salir. Regresar limpio, con una gran sonrisa de oreja a oreja y con una tranquilidad que se que necesito.
3.- Caminar, caminar y caminar. Hasta que me duelan los pies, hasta que ya no pueda dar un paso más, y hasta que el alma diga “Basta”.
4.- Dormir no más de lo necesario. Es cierto que las personas felices duermen menos, pero creo que he llegado a un punto de mi vida en que estoy tranquilo, estoy feliz y sobre todo, estoy viviendo por fin mi vida.
5.- Vivir nuevos momentos, conoces gente nueva, hablarle a extraños y atreverme a salir de mi burbuja. Soy una persona cerrada, pero eso no es impedimento para poder aventarme. Me encanta la vida de mochilero, me encanta viajar lento, conocer nuevos lugares y que nadie me diga que no. No me gustan los itinerarios, por el contrario me gusta sorprenderme. Poder bajarme en medio del camino porque me gustó el paisaje, porque encontré una tienda nueva o solo porque si.

Quiero…

6.- Quiero volver a disfrutar un helado, una comida nueva, y poder probar sin ser juzgado.
7.- Quiero regresar limpio de coraje, soltar aquello que me ha estado atormentando. No tener el nervio de tomar nuevas decisiones, de lo poco o mucho que hablen de mí.
8.- Quiero llegar recargado de energía, saber que voy a conseguir lo que deseo, y luchar por aquello que quiero alcanzar. Poco a poco me estoy acercando. Lo siento cada vez más mío, pero sigo dejando las cosas del lado, por eso esta vez dejaré las cosas innecesarias y me pondré a trabajar.
9.- Quiero empezar por fin a ser independiente, en todos los aspectos. Empezar a actuar solo y dejar de depender de los demás. No le echaré culpa a nadie, pues todo es mío que no he sabido actuar.
10.- Perderme. no saber donde estoy ni como llegar. Tal vez por eso no me gustan los itinerarios, ni las instrucciones. El poder volver a aprender de un mapa y de las ubicaciones para donde llegar. Y si vuelvo a perderme, me volveré a encontrar.
11.- Reir, reír y reír. Soltar una carcajada como si nada importara, volver a sentir aquella brisa en la cara y reír, ver un animal y reír, y ver una pareja y reír. Pero reír sinceramente, con una felicidad extrema.
12.- Leer. Hace mucho que no agarro un libro por gusto, y no es obligación, es leer aquello que me gusta y aprender de ello.
13.- Escribir. Se que me gusta, se que no se todavía, pero… ¿Acaso importa?
14.- Quiero empezar a volver a ser yo de nuevo.
En fin, quiero cambiar por amor propio, volver a ser como era, con mis ideales y mis convicciones.
Seguir leyendo
Escritura

No estás solo en tus ideas

Es increíble ese sentimiento de darte cuenta de que no estás solo en tus ideas. De que el mundo se alinea para encontrar gente con tus mismos ideales, con tu misma manera de pensar y tú mismo estilo de vida. Es cierto, no es fácil luchar contra corriente y depende mucho de nosotros saber que lo que hemos estado buscando se poner enfrente de ti.

No estás solo en tus ideas

Durante años de mi vida pensé que no encajaba, que aquello por lo que buscaba tan solo era un modo único de vivir. La realidad siempre fue otra.
Cuando uno se enfrenta a un mar picado, y sientes que entre más vas contra la corriente, menos avanzas. Uno siente un proceso de ahogarse y pensar que no vas a llegar a ningún lado. Entre más mueves los brazos, más te cansas, más entra el agua de mar a tus pulmones y menos hace que te muevas. Puede pasar un momento en que te cansas y dejas de mover tu cuerpo. Es exactamente en ese momento en que empiezas a sentir el movimiento del mar.
Empiezas a sentir como tú cuerpo flota, y todo aquello con lo que luchabas, empieza a moverse contigo. A veces el dejarte fluir es lo mejor que te puede pasar. Ese ir y venir del mar hace que pierdas todo el miedo. Que unos segundos atrás tenías y te das cuenta que la corriente está de tu lado. Y, sin embargo, todo aquel ejercicio de tratar de llegar a la orilla toma sentido… Te hiciste más fuerte, y no, no estás solo en tus ideas.

Es un momento de desahogo

Al sentir aquellas lágrimas de frustración, de cansancio, de querer alcanzar algo ahora forman parte de ti. Y solo es eso, un momento de desahogo, para entender que las olas te llevarán al rumbo que buscabas. Al momento de éxtasis, de sentirte inalcanzable, y cuando menos te des cuenta, estarás en la orilla, como un ser nuevo. A veces necesitarás secarte esas lágrimas, levantarte, sacudirte, y volver a luchar.
Si te sientes admirando el mar podrás ver a todas esas personas que luchar, se cansan, e inclusive pueden morirse en la raya. La zona de confort no es buena, es cierto.
Nunca estarás en la posición de ahogarte, pero tampoco lograrás ver hasta dónde eres capaz de intentarlo.
Durante más de 34 años luché contra ese mar, sin imaginarme que aquello siempre fue mi destino.
Seguir leyendo
Escritura

Puede que Van Gogh tenga razón

Puede que Van Gogh tenga razón en sus pinturas, en sus colores y en su locura.
Cuando estás tratando de avanzar, de dejar ese denso bosque. Que después de un largo camino empiezas a mirar el cielo. No puedes distinguir si sale el sol o sigue estando nublado. Pero después de mucho tiempo ves por fin el cielo. Y sabes que puedes tomar aire. Lo peor ha pasado y decides continuar. Metros más adelante te topas con un árbol inmenso y con unas ramas hechas nudo, lo suficiente para no dejarte pasar, extremas como si salieran de una pintura de Van Gogh, sabes que no puedes más, estás cansado, cansado de intentar, de tratar de terminar ese bosque donde no te dejo ver las estrellas durante mucho tiempo. Antes de rendirte decides intentarlo una vez más, sabiendo que puede ser la última opción, la última oportunidad y que esta vez por fin, podrás descansar.

Puede que Van Gogh tenga razón

Muchas veces el pasado se te torna en un denso bosque, una pesada carga en tu vida de la que no es fácil salir, y cuando por fin dejas atrás todo, cuando sabes que no hay modo de perder esta vez, se te aparece ese árbol, solo para recordarnos que necesitamos aprender a lidiar con dicho árbol, que no debemos de abandonarlo, pues aunque los duela, sigue dando oxígeno, poco, aunque vital para alimentar nuestra vida.
Esta vez veo un cielo estrellado. No sé si sea un tramo pequeño y después volveré a un gran camino nublado, lleno de rocas y espinas que no dejen de cortarme, que, aunque hacían sentirme vivo debido al dolor, no me dejaban contemplar lo que había recorrido. Me siento vivo, y en este momento nada más importa.

La felicidad es distorsionada

Puede que Van Gogh tenga razón. Que la felicidad siempre está distorsionada. El ánimo solo se ve con tonos tan diferentes entre sí que es difícil distinguir la diferencia con la tristeza. Y que se mezclan siempre en la vida. Sé que ese árbol es una advertencia para hacerme entender que siempre el pasado lidiará con mi futuro. Pero a pesar de todo, un árbol inmenso, con sus ramas hechas nudo en un cielo estrellado. Solo quedará como un mal recuerdo en una gran noche estrellada, apuntando a un nuevo comienzo.
Seguir leyendo
Escritura

El tiempo nunca es relativo para algunos

El tiempo es relativo, palabras sabias de Einstein. Sin embargo, tal parece que con los humanos, el tiempo nunca es relativo, el tiempo siempre es subjetivo. Cuantas veces llegamos antes y es difícil tomar la decisión de esperar. Pero la parte más difícil es cuando llegas tarde a la vida de alguien. Muchos poetas tienen razón. El tiempo nunca es relativo cuando de sentimientos hablamos.

No siempre se puede desarrollar un afecto por una persona. No siempre se puede esperar que nos complementen. Y tristemente, no siempre se puede pedir el mismo sentimiento. Y no, no siempre podemos forzar situaciones, aunque la derrota duela, a veces es inevitable.

El tiempo nunca es relativo

Desde la escuela nos enseñaron a no mezclar peras con manzanas, nunca sumar “x” con “y” ya que nunca quedarían juntas. Que si juntas agua con aceite, siempre sobrará uno de los elementos.

Cada vez que he querido forzar situaciones, las cosas no han salido bien. Cada vez que me he entregado y pensado que si lucho, insisto y soy perseverante, alcanzaré aquel deseo anhelado. Cuantas caídas se necesitan para que uno entienda que es el aceite, y nunca se mezclará con el agua. Lo único que he hecho ha sido mancharme y manchar a la otra persona.

Si la persona perfecta está ahí esperando a su complemento, porqué no puede aprender que por más que quieras, la espera es necesaria. Uno aprende de sus errores, aunque esos errores tengan los ojos color sol más bellos que pueda encontrar.

Con los abrazos salen las lágrimas, con la derrota viene el aprendizaje, y con los “no” siempre vendrá acompañado el “y si lo intento una vez más”. Como saber cuando ya fue suficiente. Cuando saber cuando no podrá, o tal vez un último intento haga darse cuenta que puedo ser yo aquella persona que hará brotar felicidad de los poros.

Benedetti entendía aquellos procesos del corazón roto cuando escribió su célebre poema “La culpa es de uno” ejemplificando todo el sentimiento en una de sus frases:

Creo que teneis razón. La culpa es de uno cuando no enamora, y no de los pretextos ni del tiempo…

Y si Sr. Einstein, creo que usted no sabía del todo el tema del amo. El tiempo nunca es relativo, el tiempo siempre es subjetivo, sobre todo, cuando llegas tarde a la vida de otra persona.

Seguir leyendo
1 2
Page 1 of 2