A título personal

Los puntos que llevan mi vida. ¿Cuales son?

Hay cosas que no son negociables, y unas de esas cosas son los puntos que llevan mi vida.
Nunca me he creído el gran sabio que puede enseñarle a la gente como llevar a cabo su vida. Nunca he creído que alguien tiene la solución a algo, o las palabras exactas (aunque seamos sinceros, a veces una persona dice una o mil palabras, y nos hace encontrar la verdad o la respuesta de golpe).
Sin embargo, a medida que crezco, he podido llevar a cabo algunos puntos que me han ayudado muchísimo,

Los puntos que llevan mi vida

Punto 1. No juzgues, no critiques:
Que trabajo me ha costado este punto en mi vida. Aunque todos los puntos he tenido que estarlos practicando, sin duda este es el que más me ha costado trabajo y seguido he estado repitiéndolo en mi mente.
¿Por qué? Muy sencillo. Uno de los deportes preferidos de la gente es juzgar y criticar, es decir lo que está bien o mal en la vida de las demás personas sin saber lo que ellos quieren o lo que ellos no quieren.
Tienes novio, muy mal, no tienes novio, muy mal. Te juzgan si quieres o te juzgan si no quieres, te critican por estar bien soltera o te critican igual por no estarlo y verte peleando (así sea la primera vez).
Trabajo, estudios, Pareja o soltería, viajes, deporte, actividad política, familia, amigos, hasta si comes saludable o no. Todo en esta vida es una lucha de que todos tienen la razón, y el no seguirlo hará que te juzguen o critiquen, solo porque para ellos “tú no tienes la razón”. Si, lo se, es tu vida, y tienes todo el derecho de llevarla como tú pienses, pero para ellos no. Ilógico, si, tal vez. Están mal, no lo se, decir que si o decir que no es juzgar o criticar como piensan ellos. Lo que si se es que es mejor dar tu opinión solo cuando te la pidan. Siendo muy objetivo en lo que podrías hacer diferente. Pero nunca decir que ellos están mal.

No compliquemos la vida

Punto 2. La vida como las relaciones personales es de lo más sencillo qué hay, nosotros nos la complicamos de sobremanera.
Dirás que no es cierto. Que las relaciones personales son muy difíciles. Pero créeme que no, solo que nosotros nos encantan los dramas. Nos encanta creer que somos parte de una telenovela donde tenemos que pasar por miles de problemas para llegar a la felicidad, y créeme que dudo que sea así. Cuando en lugar de pedir cosas innecesarias, o inclusive el armar una tormenta por algo que sabías desde el principio que no se podía, o por ponerte en el lugar de la otra persona.
Te peleas con el novio o la novia y armas tremendo lío porque no irá contigo a algo que para él también es importante. Acaso es muy difícil decir que cada quien se vaya a su compromiso y si alguno termina antes alcance al otro, o si no, se verán otro día. Pero no, armas tremendo relajo de algo que pudiste pasártela bien con o sin esa persona.
Y así podemos pasar con amigos, con familia, inclusive laboralmente. Y de la vida mejor ni hablemos. Porque siempre queremos aquel producto que tiene el vecino, el amigo, o el desconocido. Siempre queremos lo que no tenemos. Y en lugar de luchar por conseguirlo, o de ponerte a pensar si realmente lo queremos, nos aferramos. El trabajo, la pareja, el tipo de amor, la familia, el coche, el viaje, la ropa, etc etc etc.

Hay cosas que no son modificables

Mi vida no es perfecta. Y si, a veces me sigue pasando que volteo a ver a la persona, y digo “ es qué quiero eso que esa persona lo tiene” y me siento a analizar. Realmente lo quiero, o es solo porque no lo tengo. Si es la primera opción, pues busco trabajar más o mejor, ahorrar o buscar como puedo conseguirlo. Y si realmente no lo quiero, pues entonces solo respiro y sigo mi camino. Y si, si en su momento he pensado que he querido Ferraris, y si, si he pensado en viajes a la luna, y en una empresa en una multinacional siendo el CEO, y andar con la actriz o la modelo de moda, y cuando me siento a pensar si realmente es solo el berrinche me doy cuenta de eso. El Ferrari no podría manejarlo en mi ciudad por como están las calles y la inseguridad. Ser el CEO en una multinacional no me daría la oportunidad de viajar tanto y del modo en que lo hago y me encanta. Andar con la actriz o modelo no, por una simple y sencilla razón. Mis parejas siempre me llena. Además, yo tampoco tengo el físico del actor o del modelo de moda, ¿Verdad? (Y no, no juzgo ni critico a quien lo quiere, solo a mí ya no me llama).